diciembre 05, 2009

Día cinco, hace seis meses

Me acuerdo tan perfectamente del 5 de junio de este año, hace exactamente seis meses. Recuerdo estar sentada frente a mi computadora, en casa de mis papás en Ciudad Obregón, platicando con la Ana vía Messenger, cuando me dijo "se está quemando una guardería cerca de mi casa, dicen que hay como diez niños muertos".
Y recuerdo también tan perfectamente que no me caía el 20, o sea, fue como si me entraran las letras y captara sus palabras, pero sin asimilar la magnitud. Sólo dije ''qué feo''.
Después prendí la tele y estuve viendo telemax todo el día, siguiendo los comentarios en Facebook y cuanta nota encontrara en Internet. De alguna manera agradezco el hecho de que no me haya tocado cubrir esos hechos, porque sé que muy probablemente mi corazón de pollo me hubiera traicionado.
Al volver a Hermosillo y empezar a trabajar en el periódico, me fui involucrando por la nota, pero al ir conociendo más y más historias, siento de alguna manera que formo parte de esto, y es una gran responsabilidad.
Por ejemplo hoy, al cumplirse medio año de la muerte de 49 niños, de quienes he leído y visto videos y que he escuchado los dolorosos testimonios de muchos de sus padres, se siente un gran peso por escribir y darle a conocer los hechos a todo el estado y más allá.
Fue una marcha muy fuerte, las consignas son cada vez más duras, radicales; las lágrimas en los ojos de los padres de familia, sus palabras y sus estallidos en llanto llegan muy dentro. Realmente los admiro, pese a que no siempre estamos de acuerdo con ellos, siguen teniendo la entereza para salir a la calle y exigir justicia por la muerte de sus niños.
Pienso que en su lugar yo no podría hacer eso, no con esa fuerza y determinación, pero también pienso que no tengo hijos, no sé lo que es pasar por eso y no sé cómo reaccionaría, tal vez el coraje me haría actuar como ellos.
Cuando platico con Julio César me impresiona, porque siempre lo veo tan firme y en control, excepto hoy; después de mucho tiempo lo vi llorar y no es para menos, seis meses son medio año sin su niño.
Igual con Cristina. Ella es muy fuerte, tiene mucho coraje por dentro, está cansada y muy enojada, por supuesto que con justa razón. Sin embargo, no deja de ser agradable y al finalizar una entrevista me comenta que le gusta mi cabello.
He aprendido mucho de los niños, de los papás, de las personas solidarias que sin ser familiares ni amigos han estado ahí desde el día uno. Sólo que desearía nunca haber tenido que conocerlos, porque eso significaría que el incendio nunca pasó.

diciembre 02, 2009

Seis meses de luto


"¿Saben algo?, para nosotros todos los días son iguales o incluso es peor el día siguiente al de hoy, no hay fechas para el dolor, para la depresión, para el llanto, para la ausencia total...Pero para marcar la impunidad, la indiferencia del gobierno, para la ausencia de Justicia, si hay fechas y ya se cumplirán 6 meses".

Julio César Márquez Ortiz, papá de 'Yeyé'.